Pienso en el destino

Según la doctrina budista, ninguno de nosotres es física, emocional ni mentalmente la misma persone que éramos hace añes. Ja ja. Ni siquiera hace minutos o hace un instante. Todas las situaciones, todas las entidades, todos nuestros pensamientos y todos nuestros estados de ánimo nacen, ganan fuerza, se deterioran y desaparecen. Para el budismo, somos seres cambiantes en un mundo cambiante. Por eso no nos es posible encontrar seguridad permanente ni certidumbre absoluta, ni siquiera en una viñeta, que viene un ñato y le cambia el texto. ¿Por qué esa maldad? Y guarda que puede ser peor, le pueden poner otro texto con la Comic Sans.

Al decir del dharma

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Según el dharma, hay cinco procesos de los que no nos podemos escapar y que no podemos controlar: el envejecimiento, la enfermedad, la muerte, la decadencia de las cosas y la destrucción de las cosas. ~Chocobuda y la impermanencia.

De nada sirve correr, lo preciso es partir a tiempo. ~Jean de La Fontaine.

Mejor salirse que terminar. ~Las Pelotas (Uva uva)

Malmalawac meets Batu, Boris and Tutum

Clic para ampliar a 1920 x 1080 pixeles.

[KODAK Digital Still Camera]

Acá están estas imágenes un poco desordenadas, pero incluso ordenándolas no hay mucha historia que seguir. Un personaje de lentes tildado asiste a la presencia turbadora de una entidad cambia-forma (shape-shifter).

Tenía un par de dibujos de estos individuos que generan especial rechazo en cierto público comiquero argentino, quizá un poco distorsionados guiándome por el axioma de Novalis: “El caos debe prevalecer en el poema bajo el velo incondicional del orden”.

Eventualmente sumaré más viñetas a este asunto, a ver qué resulta.